Entrenar hasta el fallo muscular

 

Hoy en día es muy usual escuchar eso de “¡tienes que aguantar hasta el fallo!” o “si no entrenar hasta el fallo no estás entrenando bien…”. Bien, pues como en la mayoría de casos en el ámbito de las ciencias de la actividad física y el deporte, depende del objetivo. Aquí abajo te dejamos el video en el que te explicamos lo que aparece en las lineas siguientes. 

Si buscamos la hipertrofia, es una opción. Para recién iniciados, es más que un reto.

Por un lado, si lo que queremos es optimizar la ganancia de masa muscular o hipertrofia, entrenar hasta el fallo se postula como una herramienta útil ya que maximiza el estrés metabólico celular, uno de los factores determinantes en el crecimiento muscular.

Sin embargo, hay vida más allá de esta forma de entrenar. Sobre todo cuando se trata de personas desentrenadas o cuyo organismo no ha sido expuesto nunca o casi nunca a una carga externa de entrenamiento. Aquí optar por este tipo de entrenamiento puede acarrear consigo lesiones debido a la baja tolerancia a la carga de los tejidos acompañado de un control motor deficiente en patrones motores englobados en los ejercicios.

A veces es mejor buscar una alternativa.

En el ámbito del rendimiento en fuerza, la evidencia científica nos muestra que protocolos que no llegan al fallo muscular pero sí desplazan la carga a la máxima velocidad posible, consiguen mayores mejoras en cuanto a aplicación de fuerza por unidad de tiempo se refiere. Esto se traduce en mejoras en el rendimiento de prácticamente cualquier modalidad o disciplina deportiva.

En cuanto a la resistencia se refiere, si tratamos de entrenar hasta el fallo, el cuerpo pone en marcha mecanismos de recuperación para volver al estado de rendimiento anterior o incluso superarlo por el efecto del entrenamiento. Sin embargo, ese tiempo de recuperación es más prolongado que si no llego hasta la extenuación. Esto implica que si no se respetan bien estos tiempos, el organismo tiene bastante riesgo de caer en el sobreentrenamiento e incluso deprimir el sistema inmune.

En términos fisiológicos, entrenar al fallo conlleva un aumento de la tensión arterial, por lo que es un aspecto a tener bastante en cuenta con poblaciones especiales como pueden ser los hipertensos y las embarazas.

Como has visto, hay vida más allá de entrenar hasta el fallo, así que pregúntate el por qué de lo que haces y si no lo sabes… ¡ven a Selected Trainers!

 

Deja un comentario